Cuento de los tres perezosos

los Tres Perezosos

 

Había una vez en una casa muy pequeña tres hermanos muy perezosos. Los tres chicos nunca tenían ganas de hacer nada y siempre se sentían muy cansados como para atender a las labores que debían estar haciendo. Parecía que nada en este mundo les importara.

Un buen día los tres hermanos estaban tranquilos como siempre cuando de repente reciben la llamada del notario pues su padre, que estaba muy enfermo, había fallecido recientemente y tenían que mirar la herencia que les había dejado.

cuento_de_los_tres_perezosos

 

El padre de los tres chicos ya advirtió en su día al notario que sus hijos eran muy perezosos y que seguramente le costaría mucho que se pusieran de acuerdo en algo por eso, el padre de los chicos dijo que lo único que le quedaba en herencia era un burro y que éste sería para el más perezoso de los tres.

El notario se acercó a hablar con los tres jóvenes a su casa pues tenía que saber bien cual de los tres era el más perezoso y, por las voluntades de su padre, se quedaría finalmente con la herencia del burro que tenía en propiedad.

¿Cual era el mas perezoso ?

El mayor de los tres le contó al notario que una vez se estaba quemando el pie pues le había entrado una llama en la bota pero estaba tan cansado y tenía tan pocas ganas de hacer nada que la dejó ahí arder. Por suerte, un amigo suyo que lo vio le quitó el fuego y logró salvar el pie.

El segundo contó que cuando estaba en el agua un buen día comenzó a ahogarse pero estaba demasiado cansado como para nadar y no le importaba morir. Este también tuvo suerte de que había un amigo suyo que estaba cerca y le salvó.

El más pequeño dijo directamente que estaba muy cansado y que él no quería ni siquiera hablar además, no le importaba cual de sus hermanos se quedara el burro.

Y de esta manera el notario observó que el más pequeño de los tres era el más perezoso y por eso el burro tenía que ser para él tal y como dijo su padre.

Deja un comentario